

El día 13 de enero de 2010 hubo un apagón en todo el mundo desde las 2:17 de la mañana.
Todo empezó cuando 4 hermanos fueron al baño a las 3:14 de la mañana, como todos los hermanos íbamos medio dormidos nos pegamos un golpe unos contra otros, nos quedamos todos con chichones y del grito que todos pegamos nuestros padres se despertaron, cuando nos vinieron a reñir también se pegaron un golpe que no olvidarán tampoco en toda su vida y del grito doble despertaron a todos los vecinos, que también se dieron un golpe que tampoco olvidarían.
-Pero bueno hijos, cómo no encendiste la luz.-dijo mamá.
-Porqué no la encendisteis vosotros.-contestó Mario.
-Mira no enciende.-dijo Irene.
-Es verdad no hay luz.-respondió mamá.
-Pues habrá que arreglarlo.-contestó papá.
Todos intentaron arreglarlo y ninguno pudo, papá se esmeró más en arreglarlo y tampoco pudo.
-No hay manera.-dijo papá.
-Encenderemos unas velas.-respondió mamá.
-Pero más tarde ahora vamos a la cama.-contestó papá.
A las 7:33 nos levantamos todos y no había luz.
-Jo no hay luz tendremos que encender las velas.-dijo nicholas.
-Bueno desayunaremos sin luz, con velas como antiguamente.-respondió mamá.
-Mirar no hay luz en ningún sitio.-contestó Paula.
A las 9:05 fuimos todos al colegio y no había ninguna gota de luz.
-Buenos días.-contestó contento el maestro.
-Buenos días.-todos los alumno sentándose en las sillas.
-No vemos nada.-dijo Irene.
-Ya, pondré velas.-respondió el maestro.
-Que frío hace.-dijo Paula.
-Hoy no hay ordenadores, que mala suerte.-contestó Nícholas.
-Hoy estudiaremos con fichas.-dijo el maestro.
Cuando terminó el colegio, unos gamberros nos tiraron a los 4 al barro y fuimos a casa como unos cerdos.
Como no había lavadora no pudimos lavar la ropa y nuestra madre nos riñó mucho, cuando nos cambiamos de ropa nos pusimos a jugar a la consola pero se nos acabó la batería y no se podía cargar por que no había electricidad.
Esperamos y esperamos pero la luz no volvía, ¡nos aburríamos como ostras!
Entonces se nos ocurrieron unas ideas encender unas velas para dibujar y jugar con los muñecas.
A la hora de la cena pusimos unas velas como las de la edad medieval y comimos patatitas fritas y chocolate.
-Nos parecemos a los primitivos comiendo de esta forma, sin luz.-Dijo Irene.
-Si hijos por eso tenemos que dar gracias a dios por darnos todo lo que tenemos, porque hay que darse cuenta la buena forma en la que vivimos y en la mala forma que viven esas pobres personas.-contestó mamá.
-Tu madre tiene razón tenemos que aprovechar lo que tenemos y no desperdiciarlo.-respondió papá.
Desde ese día nos dimos cuenta en la forma que vivimos y que no la apreciamos.

AUTORES:
-Mario Rodríguez Andrés.
-Paula Crespo Zapico.
-Nicholas Hall Viña.
-Irene Muñiz Rodríguez.