“A GRANDES MALES, GRANDES REMEDIOS”
May 15, 2012 por Isabel Celorio González
Dani es un chico bastante inquieto de 9 años y al que desde muy pequeño le han fascinado los libros de los hermanos Grimm, pero solo había uno que leía más de cinco veces al día, ese era “Rumpelstiltskin”; un pequeño enano muy tacaño y malo.
Dani, no solo pasaba el tiempo leyendo y leyendo este libro sino que también lo pasaba jugando con sus queridísimas mascotas: Tod y Toby. Pero… ¿Por qué digo mascotas y no perros… o gatos? No, digo esto porque Tod es un zorro y Toby un perro. A Toby lo encontró cuando era un “pequeñajo” a la entrada de un supermercado y a Tod lo encontró cuando era también un bebé en una excursión. Estos dos animales, aunque sean de diferente raza, tienen mucho en común. Los dos sienten pasión por las aventuras y son los dos muy “avispados”. Es como si fueran gemelos.
La verdad es que Dani tiene cierto parecido con Rumpelstiltskin. Son los dos muy curiosos y cotillas y tienen interés por saber que le pasa a todo el mundo y por lo que hacen. Se diferencian solo porque uno es malo y tacaño (Rumpelstiltskin) y el otro no. Además, ya es un punto añadido al parecerse el que le guste a Dani este personaje.
Seguramente, que si tuviera la oportunidad de atravesar su queridísimo y preciado libro, lo haría…
- ¡Dani! Ven aquí-.
- Ya voy pesada…-.
- Ya, no… ¡YA! Que me llevas diciendo eso media hora-.
- Vale…-. Dice Dani mientras baja las escaleras.
- A ver… Mañana, nos marchamos a Madrid tu padre y yo y te vas a quedar solo con Kika, con tus mascotas y con una niñera que he contratado ¿Vale?-.
- Vale- y en tono más bajo dijo- Que pesada. Seguiré leyendo el libro…-.
* * *
Al día siguiente, los padres de Dani y Kika se fueron, dejándolos solos con aquella niñera tan desastre y despistada. Con esa niñera… como si estuvieran solos. Y más solo todavía se quedó Dani, cuando Kika desapareció. No la raptaron ni nada por el estilo. ¿No lo sabíais? Es una grande maga y seguro que con sus trucos se ha ido a algún lugar más “guay” que en el que se encontraba el pobre Dani. Pero esto no se acaba aquí. Y es que Dani como es tan cotilla se fijó por el rabillo de la puerta, que su hermana Kika estaba copiando unas cosas en su libreta y seguro ¡Que eran sus famosos trucos! Eso fue lo mejor que le pudo pasar al hermano de Kika ya que se enteró donde guardaba su hermana el libro de los trucos y… aún mejor: que Kika había dejado allí su libro de magia y no se lo había llevado.
El escondite donde guardaba el libro no era nada fácil. Buscó el hueco más extraño de toda su habitación para guardarlo.
Dani, aprovechó los despistes de la niñera y cogió el libro de magia. Encontró el truco apropiado en la letra A titulado “ATRAVÉS DEL LIBRO” y decía:
Si el libro deseas atravesar
2 pellizcos te deberás de dar
Y en un “tris tras” replicar deberás:
Con Rumpelstiltskin deberé estar.
Sonó de repente cómo un ruido de un petardo y cuando me quise despertar de aquel sueño infernal, me encontré en un calabozo más sucio que la cal. En seguida él pidió que lo sacaran de allí pero solo una voz que el reconoció le respondió:
- Ja, ja, ja. ¿Piensas que vas a salir de aquí? En un conde te deberás convertir. Y aún así, no saldrás de aquí-.
¡Era Rumpelstiltskin! Que como siempre utilizaba sus rimas y engaños.
- Ves- dijo en bajo Dani- si era mejor haberme quedado con Tod y Toby-.
- ¿Eh? ¿Quiénes son Tod y Toby? ¿A caso son tus mascotas?- dijo el malvado enano-.
- Si ¿Por?-.
- Saldrás de aquí si tus perros me das-.
- Pero uno es…-.
- No repliques si en un zorro no quieres convertirte. ¡BUAJ! Mejor no, que los zorros me dan alergia y me ponen tan malo que en un cucurucho me convierten-.
En ese instante a Dani se le ocurrió un plan y aceptó la oferta. Además, tampoco se acordaba del truco y no había manera de salir de allí si no era gracias a sus queridísimas mascotas, que en ese momento le iban a salvar la vida. El plan era el siguiente: Una vez allí le enseñaría el zorro y se convertiría en un cucurucho. Después cogería un helado de la nevera lo pondría en el cucurucho y se lo comería con mucho gusto…
- Agárrate- gritó Rumpelstiltskin.
En ese momento empezaron a dar vueltas y vueltas y cayeron en la habitación de Dani, pero algo le inquietó al tacaño enano. “Umm… Aquí hay gato encerrado. O mejor dicho, zorro encerrado. Mejor me voy de…” pero el pensamiento de este personaje se cortó cuando rápidamente Dani apareció con su zorro Tod y en ese instante se convirtió en un cucurucho.
A partir de ahí cada vez que leía el libro sobre Rumpelstiltskin no se paraba de reír, pensando la manera con la que pudo acabar con aquel duende tan tacaño y malvado. Además, ahora que ya sabía donde escondía su hermana el libro de magia, de vez en cuando se iba a algún sitio del mundo, saboreando todavía aquel delicioso helado de chocolate…





