El lunes por la mañana…
-¡Mamaaaa!- dije gritando.
-¿Qué pasa cielo?, ¿todavía no has encendido la luz?- me dijo ella.
-Mamá, eso es lo que pasa, que no hay luz, o la bombilla se ha fundido o que…-dije furiosa.
-No me digas que se ha ido la luz-dice mi madre.
-Mamá creo que no se ha ido solo la luz, no funciona ni el secador, la calefacción, no hay agua caliente…,¡nos moriremos!-dije asustada.
Entonces entra mi hermano Adrián en la habitación y dice:
-¿Qué pasa mamá?, y ¿Qué hace gritando Gloria?, ¿porqué no hay luz?, y ¿Qué hago yo sin la parte superior de la camiseta?- dice mi hermano medio dormido.
-Nada cielo vete a dormir, yo voy a solucionar esto- dice mi madre.
Minutos después fui a mi habitación a llamar a mis mejores amigas Candela y Beatriz, para contarles lo sucedido:
-Candela, estoy súper apestosa, no tengo electricidad y ¿de donde saco ahora el agua caliente para bañarme, o asearme?-dije.
-No lo se pero yo también estoy súper apestosa y solo tengo un bote de colonia- dice Candela.
-Si, y yo también estoy sin electricidad, no me funciona el secador-dice Beatriz.
-Bueno chicas venid a mi casa, cuando salgamos del colegio y hablamos- dije hablando por el móvil.
-Vale adiós-dice Bea.
-Si, hasta luego- dice Candela.
Al día siguiente dejé a mi hermano en su clase y me fui pitando a la mia.
Me encontré con Candela y Bea, y candela dice:
-Chicas se me ha ido la luz y la electricidad, ¡estoy apestosa!, ¡ah! Y no os recomiendo ducharos con agua fría, luego salís tiritando.
Ti-ti-ti-ti-ti-ti-ti-ti-ti-ti-ti-ti-ti- dice Bea en broma.
En el recreo me encontré al pesado de mi hermano que andaba con sus amigos tocándonos las narices.
-Adrián déjanos en paz de una vez tenemos un serio problema- dije yo.
-Si Adrián déjanos ya- dice Candela.
-¡Bla-bla-bla-bla-bla no me da la gana!- dice Adrián persiguiéndolos.
Al salir del colegio fui a buscar a mi hermano y, Candela y Bea vinieron a mi casa, y estuvimos en mi habitación hablando de ese tema:
-Candela, Gloria, nos tenemos que duchar de alguna forma, no funciona el microondas para calentar la leche, no funciona la calefacción ¡hay madre!, me estoy volviendo loca- dice Bea.
Después nos reunimos delante de casa de Bea, con el petardo de mi hermano, porque estaba de canguro.
Y Candela nos contó una gran noticia:
-Chicos, ya sé porque se había ido la electricidad, la casa de Montse, la niña con padres ricachones estaba gastando demasiada energía como para que se acabase la de todo el mundo.
-Menos mal que alguien les ha parado los pies- dijo Bea.
-Bueno estamos todos seguros y vivos que es lo importante ahora vamos a ver un película de miedo, y a llenarnos de palomitas y coca-cola.
Y decimos todos juntos:
-Estamos de acuerdo.
FIN