La redacción de un texto comienza con la recogida de ideas.
No se debe empezar a escribir hasta que no tengamos un mínimo esquema, aunque sólo sea en nuestra mente.
Pero lo mejor es recoger ideas, para ello podemos emplear algunos trucos:
a)-LISTA DE IDEAS: Consiste en hacer una lista de palabras claves, pequeñas frases, informaciones sobre el tema que queremos escribir… Cada palabra o frase la escribimos en una línea.
Podemos tener un “cuaderno de ideas” en el que apuntaremos todo lo que se nos vaya ocurriendo en cualquier momento: mientras vemos la tele, vamos en autobús o miramos por la ventana. Entre línea y línea, dejamos espacios, por si queremos intercalar ideas de última hora que se relacionen con las que ya tenemos.
Cuando nos parezca que tenemos suficientes ideas, tendremos que releer todo y tratar de darles un orden lógico. Es decir, construimos el esquema del texto que vamos a escribir.

b)-EL MAPA DE IDEAS: También podemos ir anotando las ideas de forma gráfica, con flechas que indican la relación entre unas y otras.
Del título sacamos unas cuantas ideas principales y de estas ideas sacamos otras secundarias. Podemos hacer los niveles que deseemos, aunque no conviene complicar el mapa excesivamente.
Una misma historia puede cambiar según quién la cuente, cómo la ve, cómo la entiende, cómo la siente.
Hasta ahora, habíamos hablado de narrar en primera persona o en tercera. Sin embargo, cuando narramos en primera persona, podemos elegir varios narradores:
Ahora, nos fijaremos en los PÁRRAFOS DE ENUMERACIÓN.
Este tipo de párrafo se compone de dos partes:

a)- El futuro perfecto (o antefuturo): Habré terminado el trabajo cuando tú vuelvas del cine.