LA CASA ABANDONADA
Sep 24, 2009 by covadongcpcd01
Éranse una vez dos niñas y dos niños llamados Estela, María, Lucas y Marcos. En su pueblo decían que había una leyenda, la leyenda de la casa abandonada.Nadie sabia si era cierta o no, pero ellos lo querían averiguar. Tenían una bicicleta, de cuatro personas la cogieron y fueron por el bosque siguiendo las instrucciones de los comentarios de la gente del pueblo. Llegaron hasta un lago llamado Microsoft. Allí pararon a descansar, a beber y a comer. Maria sintió unas voces como de auxilio:
– ¡Socorro! ¡Socorro!.
Esas voces venían del otro lado del lago, dejaron de oírse por unos minutos, pero volvieron a oírse de nuevo y todos se dieron cuenta que cada vez era un socorro más lejano y siguieron las voces hasta una casa, ellos sospechaban que fuera esa la casa abandonada.Entraron y las puertas crujían y las esquinas estaban llenas de telarañas. Oyeron una voz que decía:
-¿Quién anda ahí, quién anda ahí?
Estela y sus amigos cogieron terror y echaron a correr, pero cuando llegaron a la bicicleta se dieron cuenta que Marcos no estaba. Ninguno se atrevía a volver dentro, pero todos eran muy amigos. Entonces dijo Lucas:
-Como vamos a dejar ahí tirado a Marcos, hay que entrar a por él.
-Lucas tiene razón -dijo Estela
Entraron todos en silencio, pero no encontraron a Marcos y salieron. Ahora era Estela la que faltaba, pero no se dieron cuenta hasta que María dijo:
-Estela, Lucas, hay que entrar, Marcos es nuestro amigo.
-Sí, María, tienes razón -dijo Lucas.
María y Lucas se dieron cuenta de que Estela no estaba. Fueron corriendo al pueblo para pedir ayuda, pero mientras ellos corrían con la bicicleta, Estela y Marcos estaban con un señor que era un brujo muy malo, llamado El brujo Serafín. Estela y Marcos tenían mucho miedo, porque pensaban que los iba a tener allí para siempre o que incluso los mataría. Pero no fue así, Estela y Marcos consiguieron derrumbar a Serafín con una pócima mágica que él tenia en uno de sus libros. Cuando llegaron sus amigos y la gente del pueblo, vieron como lo que era una leyenda acabó siendo realidad.