LA HISTORIA DE UNA GRAN AMISTAD
Sep 25, 2009 por albatlcd01
Me llamo Emma, nací en 1961, en el siglo veinte. Esta historia comienza cuando tengo once años, o sea en 1972.
Soy parapléjica, nací así, mis padres se pusieron muy tristes cuando tuvieron esa trágica noticia.
Tengo una vida un poco dura, todo el mundo me mira con tristeza pero yo no le doy importancia y sigo mi vida felizmente.
Voy a un colegió especial para personas discapacitadas y es bastante bueno estar en un sitio donde todos somos iguales. En él tengo mucho amigos : Estela, Santiago, Hugo y muchos más.
En mi colegió hay rampas, ascensores, todo acondicionado para nuestra discapacidad.
Aprovecho este momento para pedir que no haya tantas “ barreras arquitectónicas”, que son muchas.
También en mi casa todo está acondicionado para mi.
Hoy voy al parque, me gusta estar sentada mirando a mi alrededor y ver a gente jugar, porque pienso que yo algún día también podré, ( aunque se que eso no va a suceder ).
Una niña pasa a mi lado y me dice:
- Perdona, pero como te llamas
- Yo me llamo Emma ¿ y tu ?
- Yo me llamo Esther . Tienes un nombre muy bonito, me dijo.
- Muchas gracias
- ¿Oye ,quieres ser mi amiga Emma?
- Me encantaría
- Sabes, me parece muy emocionante estar en una silla de ruedas, pero ala vez un poco triste por tu parte
- Estar en una silla de ruedas no es nada emocionante, ni mucho menos, porque a mi lo que da verdad me gustaría es poder andar, correr jugar.. cosa que nunca haré.
- Pero puedes hacer otras cosas. ¿ Que te parece si nos vemos aquí en el parque mañana y te lo demuestro?
- Si! por supuesto! , aquí estaré
Me parecía muy emocionante quedar con Esther.
¿Qué podríamos hacer juntas?
A la mañana siguiente desayuné muy rápido para poder ir al parque con Esther, mi nueva amiga. Y así fue. Esther estaba en el parque esperando, yo me puse muy contenta cuando la vi.
- ¡Hola, buenos días Esther!
- Hola Emma , hoy tengo pensando muchas cosas para hacer contigo, mira iremos a dar un paseo, después iremos a jugar a baloncesto, luego volveremos al parque y jugaremos .
- Pero Esther, ¿como piensas que voy a hacer todo eso?
- Yo te ayudare a todo eso, dijo Esther
Salimos a dar un paseo y fue muy emocionante .Dar el paseo por todo Candas, visitar el museo Antón, ir al muelle, a la fuente de los Ángeles, me había encantado pasear con Esther.
Cuando fui a jugar a baloncesto habían otros niños en la cancha, y eso me gustó, quería demostrarles de lo que era capaz.
En efecto ¡ metí muchas canastas!
Después fuimos a jugar al parque, nos reímos mucho viendo a los peques en el columpio, en la bicis con la pelota etc.
Pero de repente me vino una tristeza muy grande , por no poder hacerlo yo también.
- ¿ Qué te pasa Emma? Preguntó Esther
- No, nada, ojala yo pudiera jugar así.
- No te preocupes tu puedes jugar también pero de otra manera.
Yo me calmé un poco, tuve una muy buena idea.
- Esther ¿por qué no vienes a comer a mi casa?
- Me encantaría, vamos a preguntárselo a nuestras madres.
Esther vino con migo a comer, y nos lo pasamos muy bien, jugamos a las cartas, al parchís a la oca….
Fue mi mejor amiga desde aquel día.
Había pasado todo el verano y las dos habíamos crecido, mis padres estaban muy contentos de verme tan feliz, nunca podría reemplazar a Esther.
Nos encontramos después del verano, las dos estábamos muy contentas de vernos, porque llevábamos todo el verano sin vernos.
- ¡Hola Esther ¡, que alegría volver a verte!
- Yo también me alegro de verte.
- ¿ Que hiciste este verano?
- Yo me fui de vacaciones con mis padres a Tenerife. Me lo pase genial, ¿ y tu?
- Yo me fui a casa de mi abuelos que está en Andalucía, y me lo pase muy bien con mis primos.
- Mis padres y yo nos vamos a ir hoy al cine y nos sobran tres entradas ¿ Te gustaría venir hoy con migo y con tus padres?
- Si claro
En el cine echaban la película de Disney, me encantó fue muy emocionante y con mucha aventura.
Pasaron los años y con 18 años tuve que irme a la universidad. Tengo que separar de mis padres, cosa que me cuesta un poco, ellos me ayudan a todo, pero a partir de hoy tendré que valerme por mi misma.
Ahora tengo cuarenta y siete años. He conseguido valerme por mi misma.
A lo largo de mi vida hice muchos amigos. Nadie como Esther, ella ha sido mi mejor amiga toda la vida. Ella me ayudó a pensar en lo puedo hacer y no en lo que no puedo hacer.
Estoy casada y tengo dos hijos, y un buen trabajo.
Soy feliz y eso me recuerda que si de verdad quieres conseguir algo hay que proponérselo.
POR ALBA TOCINO LASO

