EL CUENTO DEL NALÓN
Mar 24, 2009 by albatlcd01
Era viernes por la mañana. Mi profesor, Segundo, realizó una excursión al Nalón en la que iríamos desde La Jalona, en el puerto de Tarna, que es donde nace, hasta San Esteban de Pravia, que es donde desemboca, pasando por todos sus afluentes, y por las localidades que atraviesan.
Lo malo de todo es que íbamos en lanchas de dos personas y mi profesor escogía las parejas, con tan mala suerte que me tocó con el peor de la clase ¡Adrián!
Noooooooooooooooooo!!!!!!!!
Ya estábamos a punto de entrar en el autobús, cuando el conductor dijo:
-¿A dónde queréis que os lleve?
Mi profesor contestó:
-Vamos al puerto de Tarna, porque vamos a recorrer el Nalón.
Ya hemos llegado y llegó la hora de sentarnos con nuestros compañeros en la lancha
¡¡¡¡¡¡uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuhhhh!!!!!!
Empezamos a remar los dos juntos. De momento no iba nada mal y estaba bastante tranquilo. Habíamos caminado bastante cuando llegamos a Langreo, donde había bastante vegetación, después por Linares, el Entrego, Blimea, Pravia, Forcinas, San Tiso, Fenolleda, Grullos, Castañedo, Santamaría de Grado, Valduno, Caces, Udrión, Olloniego, Box, Tuleda Veguín, Blimea, Carrio, Lorío, Riosevco, Coballes, Campo de Caso…
Íbamos bastante bien, tan bien que íbamos los primeros, remábamos sin prisa y sin pausa. El profesor, cuando llegamos a San Esteban de Pravia, que era donde terminaba el río ( su desembocadura) nos dio la enhorabuena por haber sido los primeros, los que mejor habían trabajado en equipo y, por supuesto, nos puso un sobresaliente a los dos, aunque… lo malo fue que veníamos ¡¡¡¡cansadísimos!!!! y cuando llegué a mi casa se lo conté todo a mi madre: lo bien que lo había pasado y la buena nota que me puso el profesor por lo que habíamos hecho con mi compañero.
Pero nada más llegué a la cama me dormí plácidamente soñando lo bien que me lo había pasado aquel día.